Retablo del altar mayor de Santo Domingo el Antiguo. Toledo
El retablo fue diseñado por El Greco, tras desecharse otros diseños previos. No obstante, la ejecución fue obra de Juan Bautista Monegro, quien lo construyó en madera de pino y realizó algunas modificaciones, aumentando la altura del retablo en dos pies y obligando así al famoso cretense a pintar la “Santa Faz”, no prevista en un principio.
Las pinturas incluidas en el retablo son:
- Zona central del cuerpo inferior: la Asunción.
- Calles laterales del cuerpo inferior: a la izquierda va, abajo, San Juan Bautista, y arriba, San Bernardo; a la derecha va, abajo, San Juan Evangelista, y arriba, San Benito.
- Separación entre cuerpo inferior y superior: la Santa Faz.
- Cuerpo superior: la Santísima Trinidad.
Las esculturas del retablo corresponden, las inferiores, a dos profetas, y las superiores, a las tres virtudes.
Así pues, el retablo contenía siete obras de El Greco, de las que sólo se conservan “in situ” dos: las correspondientes a los dos Santos Juanes (en las calles laterales del retablo). El resto de los lienzos fue vendido hace años por la comunidad religiosa:
- La Asunción: fue adquirido por el infante Sebastián Gabriel de Borbón. Actualmente se encuentra en el Art Institute de Chicago. La copia que hay en su lugar es obra de José Aparicio.
- San Benito: pertenece hoy en día al Museo del Prado.
- San Bernardo: fue vendido en 1908 a Simón Oppenheimer y no hay más datos desde entonces.
- La Santísima Trinidad: fue adquirida por Fernando VII al escultor Salvatierra en 1832, siendo hoy en día propiedad del Museo del Prado. En el momento de su venta por la comunidad religiosa, otro Greco ocupó su lugar, siendo éste vendido finalmente al Museo del Prado hace pocas décadas. El Museo ofreció a las monjas una buena copia de la Trinidad, que es la hoy visible en el retablo.
- La Santa Faz: se encuentra hoy día formando parte de la colección March. En su lugar hay una buena copia realizada por Guerrero Malagón.
Las sucesivas ventas fueron llevadas a cabo como única forma que tenía la comunidad religiosa de realizar obras de rehabilitación y reforma en el amplio monasterio, al carecer de ingresos ordinarios suficientes para ello. Gracias a ello se pudieron salvar en su día la Sala Capitular, la zona del antiguo palacio del Infante D. Juan Manuel o uno de los claustros, entre otras partes del inmenso monasterio.
Además de todos los Grecos citados y los correspondientes a los dos retablos laterales situados en el crucero, El Greco pintó para Santo Domingo el Antiguo otros cuadros:
- La Verónica: hoy día propiedad de María Luisa Caturla.
- La Adoración de los Pastores: pintada por El Greco para el retablo situado sobre su propia bóveda sepulcral.
Fuentes:
- “El Convento de Santo Domingo el Antiguo de Toledo”, de Balbina Martínez Caviró. 1991.
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